Proyectos de Córdoba parados, al ralentí o infrautilizados.

Córdoba tiene ocho grandes proyectos que están parados, van al ralentí o se encuentran infrautilizados. La mayoría de ellos fueron diseñados antes de la crisis y se han visto influidos por esta. Unos, como el tramo de ronda Norte privado, empezaron a ejecutarse en los buenos tiempos pero quedaron parados al inicio de la crisis. Edificios como el Centro Andaluz de Creación Contemporánea (C4) retaron a los malos tiempos y lograron salir adelante hasta el final de su construcción, aunque sin llegar a abrir sus puertas para un uso continuado. Otros proyectos, como el aeropuerto, han superado la fase de obra y están funcionando pero no a pleno rendimiento. También hay reformas, como la de la antigua Magisterio, que han estado un tiempo paralizadas provocando importantes retrasos. Ahora, el centro de convenciones del Parque Joyero tiene riesgo de correr la misma suerte.

Carretera a medio ejecutar/ El tramo de ronda Norte que une la N-432 con Fuente de la Salud, y que corresponde a la junta de compensación de Mirabueno, donde el propietario mayoritario es Marín Hilinger, empezó a ejecutarse en el año 2006 y quedó parado dos ejercicios después, en el 2008, cuando su grado de ejecución no llegaba al 70%. Desde el 2009, la Gerencia de Urbanismo está intentando reanudar las obras sin haberlo conseguido hasta ahora, aunque está más cerca de ello que nunca después de una sentencia firme del TSJA que respalda los pasos dados y el uso de un aval de 9,7 millones -de los 12,9 totales garantizados-.

El proyecto de este tramo de ronda de 2,4 kilómetros está valorado en 10 millones, mientras que el de la urbanización de Mirabueno -que también quedó parada-, en 2,3 millones, y ambos fueron revisados en el 2011 y actualizados en el 2013. Para que se reanuden las obras, Urbanismo debe licitar ambos proyectos y el de la ronda tiene un plazo de ejecución de año y medio, por lo que aún queda tiempo para su reinicio y terminación.

Un cierre inoportuno / El Palacio de Congresos de la calle Torrijos estaba funcionando con normalidad hasta que la Junta, con IU al frente de Turismo, decidió ampliar la capacidad del edificio para atender, junto con el futuro centro de congresos del Parque Joyero, la mayoría de los eventos organizados, brindando 1.200 plazas. La reforma empezó en el verano del 2013 y debía estar terminada a finales del 2014, pero todo se complicó. El coste total de la reforma empezó por 2,6 millones pero a principios del 2015 alcanzaba ya los 3,8 millones. Con las obras se restauraron la fachada y la cubierta del patio azul, pero el salón de actos se quedó a medio reformar.

A mitad del 2015, varias subcontratas denunciaron impagos que la Junta achacó a la adjudicataria, Aldesa, que, a su vez, se quejó de las indefiniciones técnicas y de más de medio millón de euros en imprevistos. Todo acabó en la paralización de las obras, a la que se sumó la rescisión del contrato a Concord OPC, encargada de dar vida a algunas zonas, por impago del canon, lo que llevó a la Junta a cerrar en octubre del 2015 el edificio. Ahora, tras los últimos dictámenes favorables del Consejo Consultivo a la rescisión de los contratos relacionados con las obras, la Junta tiene ya el camino despejado para licitar la reforma y reanudarla, aunque no hay fecha para ello.

A punto de pararse / La biblioteca de los jardines de la Agricultura (o de los Patos) no está parada aún, pero está a punto de quedarse. El Ministerio de Cultura anunció en septiembre que en octubre se quedarían parados los trabajos mientras se tramita un modificado del proyecto relacionado con la eficiencia energética, lo que requerirá dos meses como mínimo, ya que la documentación estará a final de noviembre y necesitará ser aprobada. El proyecto de la biblioteca es del 2009 y después han surgido normativas nuevas relacionadas con la eficiencia energética.

Los trabajos para construir la biblioteca empezaron en diciembre del 2014, con un plazo de tres años y medio y van muy avanzados, alcanzando un grado de ejecución del 53%. Tanto es así que ya solo quedan 230.000 euros por certificar de los 3,1 millones presupuestados para este año por el Gobierno central, circunstancia que también influirá en la paralización, ya que, al prorrogarse las cuentas estatales para el 2017, no hay dinero para inversiones.

Esta obra está presupuestada en 10,5 millones y su coste ha aumentado dos veces, en 700.000 euros por el modificado de proyecto que se hizo para integrar el muro califal aparecido durante el seguimiento arqueológico, y en 400.000 euros correspondientes al que se tramita ahora.

La sorpresa de Magisterio / La obra estrella del plan Urban Sur, la antigua Normal de Magisterio, fue uno de los quebraderos de cabeza del anterior gobierno local del PP. Las obras empezaron en enero del 2014 y debían estar acabadas en abril del 2015, pero quedaron paradas más de medio año por discrepancias entre el organismo municipal y la adjudicataria, Vías y Construcciones, que acabaron en el juzgado y que dejaron la actuación al ralentí. Ante el retraso, el PP reprogramó actuaciones del Urban Sur adquiriendo el compromiso de terminar la reforma de Magisterio con fondos propios. Del coste total, 5,2 millones, solo 1,5 millones se financian con el Urban Sur y 3,7 millones aporta el Ayuntamiento. En estos momentos su grado de ejecución supera el 60% y el ritmo de obra es más alto. No obstante, la financiación europea corre peligro si los trabajos no terminan en marzo del 2017 y queda la difícil tarea de dotar de contenido a ese inmenso espacio de 6.000 metros cuadrados.

El CEFC, a medio gas / A medio gas se encuentra el Centro de Exposiciones, Ferias y Convenciones (CEFC) del Parque Joyero, cuyas obras empezaron en marzo del 2015 y debían estar terminadas en julio de este año. Sin embargo, en marzo del 2016, la adjudicataria, UCOP, planteó un modificado de proyecto para cambiar el sistema de climatización de ubicación, que encarecía los trabajos en un millón de euros. Después, la empresa solicitó seis meses más de plazo amparándose en el retraso, por parte del Ayuntamiento, en la tramitación del modificado y en la imposibilidad de ejecutar unidades ligadas al mismo. El Ayuntamiento le ha dado tres meses y tres semanas más, que finalizan en noviembre, y ha rechazado la modificación, aunque está dispuesto a aceptar cambios por 230.000 euros. Paralelamente, la empresa ha pedido la paralización parcial, que se le ha denegado, y la total, que, con toda seguridad, se rechazará. Todo esto deja el proyecto, que tiene un grado de ejecución del 53%, con un ritmo de trabajo mínimo y un futuro incierto. Por su retraso, la obra, adjudicada por 10,9 millones, ha dejado de recibir 700.000 euros de Hacienda. La semana que viene habrá una reunión entre Ayuntamiento y adjudicataria para aclarar diferencias.

La desilusión del aeropuerto / Si hay un ejemplo de gran proyecto infrautilizado es el aeropuerto, cuya ampliación se ideó en años de bonanza en los que se soñaba con vuelos regulares, pero solo se logró la ampliación de la pista, que costó 85 millones, mientras que terminal, hangares y plataforma quedaron en fase de concurso y a la espera de 53 millones. Al margen de que ninguna compañía se ha interesado por ofrecer vuelos, uno de sus problemas es que la obra nunca acabó del todo. Faltaba el soterramiento de líneas, que ha tardado cinco años en empezar. En septiembre concluyó la fase de obra para comenzar la de colocación del cableado, que necesita dos meses. Después, surgió la necesidad del sistema AFIS, en fase de adjudicación aún. De las dos empresas presentadas, una ofrece el servicio por un 10,13% menos, y la otra, por un 7,05% menos.

AENA anunció en el 2014 un plan para el aeropuerto que no ha visto la luz. El Ayuntamiento está a la espera de los resultados de un estudio que ha encargado para ver si se puede sacar provecho al aeropuerto para el transporte de mercancías.

Fuente: diariocórdoba.es

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